Las setas no solo son uno de los grandes tesoros naturales de Navarra, también son un ingrediente versátil, sabroso y muy agradecido en la cocina. Si te gusta salir al monte a recolectar o estás empezando a interesarte por la micología, aprender a cocinar setas de forma sencilla y segura es el siguiente paso lógico.
En este artículo te compartimos 5 recetas fáciles con setas, pensadas para respetar su sabor natural y disfrutar de todo su potencial gastronómico. Y si al final te quedas con ganas de más, te contamos dónde profundizar.
¿Por qué cocinar setas de forma sencilla?
Cuando se trabaja con setas de calidad, especialmente recolectadas en su entorno natural, menos es más. Preparaciones simples permiten:
- Respetar el sabor original de cada especie
- Evitar enmascarar aromas delicados
- Aprender a reconocer texturas y matices
- Disfrutar de platos saludables y de temporada
Además, muchas recetas con setas requieren pocos ingredientes y poco tiempo, lo que las hace perfectas para el día a día.
1. Níscalos al ajillo con perejil
Una de las recetas con setas más clásicas y efectivas.
Ingredientes
- Níscalos limpios
- Ajo laminado
- Aceite de oliva virgen extra
- Perejil fresco
- Sal
Elaboración
Sofríe el ajo en una sartén amplia con aceite. Cuando empiece a dorarse, añade los níscalos y saltea a fuego medio hasta que estén tiernos. Ajusta de sal y termina con perejil fresco picado.
Consejo micológico: limpia los níscalos con un pincel o paño, evita mojarlos en exceso.
2. Crema suave de boletus
Ideal como primer plato o cena ligera.
Ingredientes
- Boletus frescos
- Cebolla
- Caldo de verduras
- Aceite de oliva
- Tomillo (opcional)
Elaboración
Pocha la cebolla, añade los boletus troceados y rehoga unos minutos. Cubre con caldo, cocina 10–15 minutos y tritura hasta obtener una crema fina. Aromatiza con tomillo al final.
El boletus aporta cremosidad natural, por lo que no necesita nata.
3. Parasol a la plancha con limón
Sencillo, rápido y sorprendente.
Ingredientes
- Sombreros de parasol
- Aceite de oliva
- Limón
- Pimienta negra
Elaboración
Haz los sombreros a la plancha con un chorrito de aceite, 3–4 minutos por cada lado. Sirve con unas gotas de limón y pimienta recién molida.
Textura carnosa y sabor suave, perfecto para quienes se inician en la cocina micológica.
4. Salteado de shiitake con jengibre
Una receta con toque asiático y mucho umami.
Ingredientes
- Shiitake
- Jengibre fresco rallado
- Salsa de soja
- Cebolla tierna
Elaboración
Saltea la cebolla y el jengibre, añade el shiitake y cocina unos minutos. Incorpora un chorrito de soja y retira del fuego rápidamente.
Ideal como acompañamiento o para platos de arroz.
5. Revuelto de setas variadas
Perfecto para aprovechar pequeñas cantidades de distintas especies.
Ingredientes
- Setas variadas
- Huevos
- Aceite de oliva
- Sal
Elaboración
Saltea las setas hasta que pierdan el agua. Añade los huevos batidos y remueve suavemente hasta que cuajen, sin secar en exceso.
Un plato sencillo que nunca falla.
Cocina micológica: seguridad ante todo
Antes de cocinar cualquier seta, recuerda:
- Consume solo especies perfectamente identificadas
- No mezcles setas dudosas con comestibles
- Ante la mínima duda, no las consumas
La formación es clave para disfrutar del monte y de la cocina sin riesgos.
¿Quieres ir más allá en la cocina con setas?
Si estas recetas te han sabido a poco y quieres profundizar de verdad en la cocina micológica, te recomendamos el libro
Del bosque a mi cocina, de Álvaro Maldonado.
En él encontrarás recetas elaboradas, técnicas culinarias y una mirada profunda a la gastronomía del bosque, perfecta para quienes quieren dar un salto de nivel en la cocina con setas.
Conclusión
Las setas ofrecen infinitas posibilidades en la cocina, incluso con recetas simples. Aprender a cocinarlas es una forma más de conectar con la naturaleza y aprovechar todo lo que el bosque nos regala.
Y si quieres seguir aprendiendo, combinando micología, divulgación y gastronomía, en AMINA seguimos compartiendo conocimiento para disfrutar del mundo de las setas con respeto y criterio.


